El rajaleña tradicional, en su parte armónica, se interpreta mediante la conjunción de instrumentos como la guitarra y el tiple. En ocasiones, cuando se trata de la presentación en tarimas y escenarios, se integra el bajo eléctrico.
La melodía se realiza con instrumentos como el tiple requinto, la flauta traversa de caña, la voz y aunque no es muy vigente ya, antiguamente se tocaba la “hojita”, mediante el silbido con la hoja de naranjo.
La base rítmica se interpreta mediante la ejecución de la tambora, del carángano y otros instrumentos menores como el ciempiés, la puerca o marrana, la esterilla y el chucho, sonajeros artesanales que imprimen el sonido característico de las cucambas o grupos rajaleñeros de Tolima y Huila.
Existe una gran tradición artesanal en la región, con talleres donde se construyen estos instrumentos.